Todas nuestras prendas son de segunda mano, por lo que es normal que presenten signos de uso propios del paso del tiempo. Para que sepas exactamente qué vas a recibir, clasificamos cada prenda en dos grados:
Grado A: prendas en buen estado, listas para revender tras un tratamiento básico. Pueden presentar signos de uso y pequeños desperfectos que se solucionan fácilmente con un lavado, como manchas leves o amarillentas.
Grado B: prendas con daños más importantes, que requieren más trabajo o que no tienen solución. Incluye manchas difíciles de quitar y daños irreparables como:
- Manchas de lejía, grasa o pintura
- Agujeros y rotos
- Cremalleras rotas
En el grado B también pueden incluirse réplicas.
Importante: trabajamos con ropa vintage y de segunda mano, no con producto nuevo de tienda. Recomendamos lavar y revisar cada prenda antes de ponerla a la venta: un buen tratamiento es lo que permite sacarle el máximo partido y rentabilidad a cada lote.